Entrevista a Don Francisco Murillo Roldán, consiliari del Centre Juniors de Gata.

12966600_10208112332579759_1792781035_n¿Cómo sintió la llamada de Dios para ser sacerdote? ¿La sintió de más joven? ¿Lo tuvo claro desde el principio? La llamada a ser sacerdote la escuché siendo muy jovencito. No os puedo decir una fecha concreta ni tampoco que ocurriera en un momento especialmente importante. Fue todo un cumulo de “diosidades” esto que la gente dice, casualidades. Dios sabe muy bien lo que se hace. Él siempre tiene un plan que lo va cumpliendo cuando él quiere y como él quiere. Ingresé en el Seminario Menor de Xátiva con 12 años.

¿Ha formado parte alguna vez del Movimiento Junior cuando era niño, o entró en el Movimiento como cura? En el Movimiento Junior empecé siendo seminarista con 18 años. Antes había estado en grupos parecidos al Junior en mi parroquia de origen.

¿Qué le hizo querer recuperar el Centro Juniors de Gata? La necesidad de que los niños/as y jóvenes conozcan a Jesús y a su Iglesia.

¿Cuáles cree que son las cosas positivas del Movimiento? El movimiento tiene muchas cosas positivas, desde su esencia, que todos crezcan en amistad con Jesús o a vivir la Iglesia como familia bajo el lema “Sempre Units”

Bajo su punto de vista, ¿Qué cosas podrían mejorarse o potenciarse a nivel general en el Movimiento? Es una pregunta muy compleja. Creo que continuamente el Movimiento se tiene que revisar. Sobre todo hay varios puntos delicados. La relación del Consiliario con el junior parroquial como la elección y la relación con el Jefe de Centro y con el equipo de educadores. La figura del Consiliario tiene que ser vista no como la figura del “Vicario” de toda la vida, el cual disponía del tiempo para entregarse las 24 h. al junior parroquial. Una cosa a revisar es la relación entre Juniors Parroquial con la Zona y la Diócesis. Los Movimientos tienen el peligro, por la fuerza que tienen, de quitar protagonismo por un exceso de actividades a la vida parroquial. Otro aspecto es la figura del educador quemado, educadores que han ofrecido horas y horas por su centro y después de unos años desaparecen, no solo del centro, sino también de la parroquia.

¿Cómo ve la nueva reincorporación del Movimiento Junior en Gata? Como un regalo de Dios. Creo que no lo podría expresar mejor.

¿Qué percepción tiene acerca del comportamiento de los niños en el movimiento? ¿Y en relación con la parroquia, con la Iglesia, el templo y la relación con Jesús? Es una pregunta muy generalista. Una cosa sería hablar de Gata y otra hablar a nivel general. A nivel general, me cuestiona mucho que a día de hoy muchos centros se conviertan en guarderías o en espacios de tiempo libres. Me cuestiona ver educadores ateos o agnósticos. Me cuestionan mucho que muchos educadores militen en partidos y sindicatos que abiertamente vayan en contra de Dios y su Iglesia. Todo ello me hace cuestionarme ¿qué estamos haciendo? Pero bien es verdad, que creo que a día de hoy el Movimiento está haciendo un gran esfuerzo para que esto no pase volviendo al porqué de todo que es Cristo. Se proponen itinerarios de acompañamientos en la fe para que los educadores vayan madurando en el seguimiento con Jesús.

Recientemente se ha realizado la imposición de pañoletas y crismones en el centro de Gata, ¿Cómo vivió ese momento como sacerdote y amigo de los niños del centro? ¿Qué le parece la actitud de los educadores y padres? Fue precioso el cariño y la dedicación de los educadores, la implicación y la respuesta de los padres.